La propiedad horizontal en Colombia está regida por la Ley 675 de 2001, que establece los derechos y deberes fundamentales para los copropietarios en edificios y conjuntos residenciales. Cada propietario tiene control exclusivo sobre su unidad privada, pero comparte la responsabilidad y el uso de las áreas comunes, como zonas verdes, ascensores y parqueaderos. Esta norma regula aspectos clave como el manejo de cuotas de administración, el uso de espacios comunes, y la participación en asambleas para la toma de decisiones colectivas que impactan la convivencia y el funcionamiento del conjunto.
Entre los derechos principales están la posibilidad de hacer mejoras dentro de la unidad privada sin afectar la estructura general, votar en las asambleas, acceder a información financiera y administrativa, y exigir el mantenimiento adecuado de las áreas compartidas. Además, los copropietarios deben velar por el respeto de las normas internas y la convivencia armónica, entendiendo que ser parte de una propiedad horizontal implica un balance entre derechos individuales y responsabilidades colectivas para garantizar un entorno seguro y organizado.
Fuente: Ciencuadras, 2025.