El mercado inmobiliario en Colombia evidencia una fuerte preferencia por la vivienda usada y el arriendo, que representan más del 70% de la demanda habitacional, según datos de Fincaraiz. Esta tendencia refleja cómo los colombianos están optando por alternativas más accesibles y flexibles frente al aumento del costo del crédito hipotecario y las condiciones económicas actuales, con una clara inclinación hacia apartamentos de uno o dos dormitorios que se adaptan a la movilidad laboral y necesidades cambiantes.
Aunque la vivienda nueva muestra señales leves de recuperación, la casa usada continúa liderando por sus precios competitivos y disponibilidad en zonas consolidadas, manteniéndose como la opción preferida para muchos hogares. Este comportamiento del mercado resalta la importancia de ofrecer soluciones habitacionales que respondan a las realidades económicas y sociales de los colombianos.
Fuente: El Colombiano, 2025.